El mindfulness se traduce como atención plena. Uno de los objetivos principales que perseguimos es reducir la ansiedad y el estrés a través de centrar la atención en la respiración. De esta manera, focalizamos en el aquí y el ahora logrando aumentar la calma y tranquilidad.
Es una herramienta más para favorecer el control de impulsos y las relaciones con los otros y con nuestras emociones. Además, nos ayuda a mejorar la atención, concentración y capacidad de memoria.



